Principios fundamentales de economía, primera parte
Un principio es una regla y/o ley de cómo funciona una ciencia,
disciplina hasta la religión.
La economía como toda
ciencia tiene unos principios fundamentales que rigen como esta debe funcionar.
En este caso mencionare cinco principios propuestos por los economistas
neoclásicos. Estos son:
- el principio del costo de oportunidad.
- el principio del análisis marginal.
- el principio de los rendimientos decrecientes.
- el principio de la externalidad.
- el principio de la realidad.
En este post, escribiré
sobre los dos primeros principios. Empezaré por dar una definición con su respectiva explicación,
para luego poner unos ejemplos de cómo utilizan los economistas estos
principios.
El principio de costo de oportunidad explica que dado los recursos con
los que contamos y sus múltiples usos siempre debemos elegir como distribuir
estos recursos entre los diferentes cursos de acción. Tomar un decisión es
elegir una opción en desmedro de otra acción, entonces nos enfrentamos a una disyuntiva,
medir de alguna forma esta situación es lo que ayuda el concepto de costo de
oportunidad.
Entendamos este concepto
como la alternativa de mayor valor a la
que renunciamos por elegir otra alternativa.
¿Qué quiere decir esta definición?
Quiere decir, primero que de todas las alternativas que tenemos una es la más
valiosa. Por ejemplo, supongamos que tenemos que elegir entre
estudiar, jugar videojuegos, visitar a la novia o dormir. Si elegimos estudiar,
hay tres alternativas que se rechazan, pero solo una es la alternativa de mayor
valor y esta será el costo de oportunidad
de estudiar. Supongamos, además que jugar videojuegos nos ofrece mucho
más satisfacción que ir a visitar a la novia y que dormir; por lo tanto,
estudiar tiene el costo de oportunidad de dejar de disfrutar los videojuegos.
Este costo puede ser diferente para cada individuo, ya que valoramos de
distinta manera nuestras alternativas.
Segundo, la economía nos
rebela lo cierto de aquel adagio que dice: “el que algo quiere, algo le
cueste”. Al tomar decisiones debemos valorar el costo de oportunidad, ya que si no lo consideramos, es probable que no
seamos consiente de que estemos tomando las peores decisiones. En el sencillo
ejemplo anterior que puede enfrentar cualquier individuo esto le ayudara a
tomar la mejor decisión o al menos conocer a lo que está renunciando. Ahora,
imaginen las decisiones que deben tomar
las empresas, el gobierno o cualquier
otra organización, y que estos no consideren el costo de oportunidad,
estos se arriesgan a tomar las peores
decisiones. Los siguientes ejemplos quieren mostrar al lector la utilidad del
concepto.
¿Debe
el gobierno construir más carreteras? Si el gobierno decide
construir más carretera, lo hace a costa de brindar otros servicios,
como por ejemplo construir menos escuelas, menos postas médicas o incluso un
pensión estatal menor. En este caso el gobierno decide construir más carretera,
dejando de construir más escuelas, entonces intercambia escuelas por carreteras
Supongamos que una empresa
está evaluando comprar una maquina ¿debe
financiarlo con dinero propio o un préstamo bancario? Si la empresa
financia la compra con su dinero, se perderá los beneficios que otorgan los
créditos fiscales. Por lo que elegir esta opción tiene como costo de
oportunidad la pérdida de los créditos fiscales. Si en cambio, decide
financiarlo con un préstamo el costo de
oportunidad de esta opción es los
intereses que deben pagar por el crédito, siembargo también obtiene un
beneficio por los créditos fiscales que obtendrá. Si la empresa logra que los
beneficios que obtiene justifiquen los costos, habrá hecho un gran negocio.
Una empresa obtiene un
excedente de dinero producto de sus operaciones comerciales ¿Debe Aumentar los salarios o comprar más
maquinarias? Es una disyuntiva que enfrenta cualquier empresa. Si la
empresa decide aumentar los salarios,
contribuirá al bienestar económico de sus trabajadores y estos tendrán más
dinero para consumo o ahorro, siembargo tomar esta decisión tiene el costo de
oportunidad de dejar de comprar maquinarias,
lo cual va repercutir en la capacidad productiva de la empresa. En este caso la
empresa está intercambiando capacidad productiva por bienestar económico de sus
trabajadores.
El segundo principio que
explicare es el principio
del análisis marginal, consiste en comparar los costos y beneficios
marginales de una decisión y aplicar la siguiente regla: si los beneficios
marginales de una decisión son mayores o
iguales a los costos marginales se debe realizar tal decisión, caso contrario,
no debe realizarse.
Entendamos como cambio marginal,
a una pequeña variación en el valor de una variable; beneficio marginal es un
beneficio adicional resultante de un
pequeño aumento de una actividad; y los costos marginales es un costo adicional resultante de un
pequeño aumento de una actividad. Pondré un ejemplo para explicar cómo se
utiliza este principio.
Suponiendo que el tiempo
necesario para comer hamburguesas es
insignificante ¿Cuántas hamburguesas
debemos consumir? Para responder
esta pregunta aplicaremos el análisis marginal. Supongamos que para un cliente hipotético
el beneficio marginal de consumir una
unidad adicional de hamburguesa es la
cantidad máxima que estar dispuesto a pagar por otra hamburguesa, entonces
cuanto más hambre tenga más dispuesto a pagar estará por otra hamburguesa ,
esto significa que el beneficio marginal
de una hamburguesa adicional empieza siendo alto para ir disminuyendo. Para este
consumir el beneficio marginal de la primera hamburguesa es de S/. 12,90; S/.
8,90 cuando come la segunda hamburguesa;
S/. 5,90 cuando coma la tercera y S/. 3,90 cuando coma la cuarta hamburguesa. En el caso de los costes marginales este es lo
que está dispuesto a pagar para no tener que comer una hamburguesa más , en el caso de nuestro
cliente , la primera hamburguesa reporta un costo marginal de S/3,00 , S/.
4,90 la segunda hamburguesa, S/.5,90 la tercera hamburguesa y S9,90 la cuarta
hamburguesa. El siguiente gráfico muestra el coste y benéfico marginal de las hamburguesas.
La lógica del análisis
marginal nos dice que debe seguir consumiendo más hamburguesas hasta que el benéfico marginal
sea mayor o igual al costo marginal. En este caso la opción óptima es cuando el costo marginal y beneficio
marginal se interceptan cuando se consume la tercera hamburguesa.